miércoles, 20 de enero de 2010

Los días comienzan y terminan sin mucho sentido, rutinarios y aburridos. Ahogantes a medio camino, interminables.
Mi mente trabaja tan rápido que necesita que es MENESTER un minuto de silencio, de esos en blanco, algo así como un minuto de muerte.
Suena algo dramático, pero también acepataría y me confomaría con un sueño infinito de esos que duran como mínimo unas 8 horas sin despertar, sin pestañar, sin soñar, sin recordar; de esos en que tu cuerpo está ahí respirando casi vegetal, que esta despojado de una mente y de un alma con memoria.

Tengo tanto que decir, que incluso en mis sueños aprendo una lección o algo nuevo.
Desde poner mi mejor cara hasta los millones de argumentos que debería escribir para no olvidar. Algo muy elaborado, muy preparado, un PLAN.
Es que me juego algo así como mi felicidad, digamos que no pierdo, pero no ganó sino juego y arriesgo todo, y en este caso el NO ganar es peor que perder.
Cuando apuestas todo es fundamental tener la certeza de que vale la pena, y te tienes que dar mil y un argumentos, se trata de un autoconvencimiento.
Pero esta vez se trata de algo que desde siempre supe, digamos que no hay dudas y solo grandes certezas, incluso confianza ciega, amor y por tanto fe. Muy sublime como para no emocionarse
Es algo así como un milagro, de los que pocas veces ocurren, de los que miras con dudas en una película o que lees con emoción en un libro. Siempre con recelo de que fuera de esa pantalla u hojas pueda ocurrir de verdad.

Y es así que justo en el momento que lucho por sanar una gran enfermedad siento y pienso, con claridad, luminosamente, con sonrisas y risas que había encontrado un milagro. De esos por los que puedes esperar toda tu vida y nunca encontrar, o encontrar tardiamente después de haberte confundido de milagro.

Es un teosoro, un regalo brillaba y no lo ví, era tan explícito.. etiquetado con un para:____de:____!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario